Secreto Ibérico (letras)

 

 

AÑO NUEVO

Ahora ya sabemos qué es el dolor:
sólo otra manera más
de ganar la orilla.

Yo que nunca tuve
demasiado valor,
hoy voy a curar
todas tus heridas.

Tiéndeme tu mano:
quiero darle calor
para que toda esa pena
muera entre tus dedos.

Como dijo alguien, un poco de luz
en la noche oscura
es casi como un sueño.

Alguna vez
ha de ocurrir
que nos alcance el tiempo,
pero en este momento
y en este lugar
es día de Año Nuevo.

Cuando brille el día
y termine la fiesta
quedarán la copa
y el amor a medias.

Cuando todos duerman
brindaremos tú y yo
por los años rotos
que aún nadie recuerda.

Alguna vez
ha de ocurrir
que nos alcance el tiempo,
pero en este momento
y en este lugar
es día de Año Nuevo.

Alguna vez
ha de ocurrir
que nos alcance el tiempo,
pero en este momento
y en esta canción
es día de Año Nuevo.

 

EL NUEVO MUNDO (NANA DEL NIÑO GUILLERMO)

Duerme esta noche,
que yo te acompaño en tu sueño.
Para que sea tranquilo
y no tengas miedo.

Llévame, allá donde vayas,
siempre contigo.
Dame la mano,
que va a ser muy largo el camino.

Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.
Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.

Dice la radio
que pronto vendrá un mundo nuevo.
Que todo puede cambiar
y ser de otra manera.

Pero no dice que a mí
no me importa la espera.
Tú eres mi nuevo mundo,
el orvallo y la higuera.

Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.
Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.

La luz del Sur
derramada a la orilla del río.
Y las naranjas que imitan
la flor de tu ombligo.

Duerme esta noche,
que el agua ya corre en el yermo.
Mientras repito en voz baja tu nombre:
Guillermo.

Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.
Yo te traigo la lluvia.
Tu madre, el sol.

 

CHIVO

Si quieres sobrevivir,
no te vayas de la lengua.
Mil ojos te van a acechar
el día que se sepa.

Recuerda lo que le pasó a aquel
vecino de la Feria.
Tenía tanto que contar
que casi no lo cuenta.

Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.
Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.

Despiadado es el patrón
que quiere verte muerto.
Quien implora su perdón
predica en el desierto.

Abandona la ciudad,
escóndete en la sierra.
Para el chivo no hay lugar
seguro en esta tierra.

Y rugen como fieras,
buscando al chivo.
Y rugen como fieras,
buscándote a ti.

Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.
Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.

Yo quisiera conocer, ay,
la vida en el campo.
No hay esquinas que torcer,
ni brillos afilados.

Entretanto, en la ciudad,
circulan los rumores.
La muerte ha puesto a funcionar
todos sus motores.

Y rugen como fieras,
buscando al chivo.
Y rugen como fieras,
buscándote a ti.

Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.
Si estás en campo abierto,
en campo abierto,
los depredadores
olerán tu miedo.

 

ZARPA

Quiero escapar de este pueblo perdido y brutal,
de su vulgar ceremonia y su hospitalaria zarpa de perro.
Quiero escapar. Aún tengo fuerza para caminar.
Tiene que haber otra vida en alguna otra parte,
lo he visto en un sueño.

O quizá en la televisión.

Voy a dar una vuelta, madre.
No me espere despierta.
Voy a soltar a los perros, madre.
Se van a dar una fiesta.
Voy a salir.
Voy a salir.
Voy a salir.

No se asuste si por la mañana
oyera usted que los perros ladran.

Yo no sé más. Sólo me dijo que iba a salir.
Es un muchacho incapaz de matar a una mosca,
pregunte en el pueblo.
Era feliz. Un chico sano, una vida normal.
Pero, ya sabe, a su edad,
¿quién no tiene pájaros en la cabeza?

Es de tanta televisión.

Voy a dar una vuelta, madre.
No me espere despierta.
Voy a soltar a los perros, madre.
Se van a dar una fiesta.
Voy a salir.
Voy a salir.
Voy a salir.

Aquí viene el que porta la rabia.
Seguro que esto no lo esperaban.

 

MIL VECES

Un álbum familiar.
Cartas de amor que nunca quise contestar.
El fin de semana aquel, cuando, huyendo de la peste,
fuimos a ver el mar.

Y en aquella gruta
(que era catedral
de sal, piedra y eco)
tú dijiste que…

Que tanta belleza
un día se pierda
aun hace que sea
mil veces más bella.
Mil veces. Más bella.

Vidas que no viví,
para vivir una vida entera junto a ti.
Quienes han de llegar
se cruzan en su camino
con quienes se han ido ya.

Y, tras la montaña,
al fin va a esconderse el sol.
Quisiera que ahora

tomaras mi mano y dijeras…

Que tanta belleza
un día se pierda
aun hace que sea
mil veces más bella.

Mil veces. Mil veces.
Mil veces. Mil veces.

 

SOY EL NOVIO DE LA MUERTE

Háblame de aquellos momentos de duda y agonía.
Háblame de cuando por fin se jodió el Perú.
Prométeme que esos días
ya no volverán.
Pero si vuelven, yo te quiero igual.

Cuéntame un oscuro secreto. Di algo que no sepa.
Mírame a los ojos y dime que no eras tú
la que movía los hilos con impunidad.
Y, aunque lo fueras, yo te quiero igual.

Tú ya sabes qué opinarían mis padres de lo nuestro:
Esa chica no te conviene, y te hará sufrir.
Su cara pálida y triste es mala señal.
Que no te pegue una enfermedad.

Ven aquí y júrame que es para toda la vida,
y que nadie, excepto tú, nos separará.
Yo te perdono Hiroshima y hasta la Shoá,
si me perdonas la hora final.

Yo te perdono Hiroshima y hasta la Shoá,
si me perdonas la hora final.

 

VILLANCICO

Otra blanca Navidad
y no hay forma de que nieve.
Qué distinta la ciudad
cuando el tiempo se detiene
y nos ilumina la Estrella Polar.
Bajo el muérdago, beso.
Pero en los cuartos me adelanto.

Ya habrá tiempo de ayunar.
Hoy comamos y bebamos
semiseco y mazapán
que he traído bajo el brazo.
Y tenemos que cumplir el ritual.
Yo te quiero, tú me quieres.
Y estamos un poco contentos.

No ha venido Santa Claus:
estará azotando renos
en la Campana de Gauss
(y sobre campana una).
Cómete la última uva, que, si no,
no habrá próspero Año Nuevo
ni bajo el muérdago habrá beso.

Otra blanca Navidad.
No nos hables de la crisis
ni del Nuevo Orden Mundial,
y proponnos otro brindis
que esta noche nos alegre el corazón.
Hoy que Dios ha nacido
y no me creo cualquier cosa…

Creo en ti.

Caballo de Troya (letras)

 

 

COACH

Es un tipo encantador,
con un innegable don de gentes.
Es un tipo encantador.
Encantado de conocerse.

Vende baratijas de Oriente,
proverbios de segunda mano.
Antes trabajaba en Suzuki
y ahora dice que le vuelve loco el kabuki.

Puedes verlo en un curso de verano
o de invitado en una charla TED.
Es un animal de escenario,
tanto sentado como de pie.

Cualquier momento es un buen momento
para una pausa
dramática.

Coach. Coach. Coach. Coach.

Coach dice: disfruta el ahora.
Coach dispara frases de Sun Tzu.
Coach dice: saborea el instante.
Tengo que apuntarme a clases de kung fu.

Un experto con sesenta horas,
entre Gordon Gekko y Hare Krishna.
Llega sonriendo a la oficina:
«Tenemos que aumentar la tasa productiva».

Coach canta canciones de Enya.
Coach recita versos de Benedetti.
Coach se mueve como una serpiente.
A Coach le gusta mi cuenta corriente.

Cualquier momento es un buen momento
para una pausa
dramática.

Coach. Coach. Coach. Coach.

Por lo que podamos encontrar,
mejor no buscar, Coach.
Por lo que podamos encontrar,
mejor no buscar.
Coach.
Coach.
Coach.
Coach.
Coach.
Coach.

 

NUNCA HE ESTADO EN AMÉRICA

Yo no he matado a tu familia, güey.
Debes de tomarme por otro.
Llevo aquí ya más de quinientos años,
bebiendo en la bodega de la Calle Adriano.
Sólo he servido a una cruz: la Cruz del Campo.
Sólo he servido a un rey: Barón de Ley.
Yo no he matado,
yo no he matado a tu familia, güey,
porque

nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca.
Nunca he estado en América.

Hernán Cortés, Del Castillo, De Las Casas.
Elige el que tú quieras: no aparezco
en la Matanza de Cholula,
ni tuve alianza alguna
con los totonacas
o con los tlaxcaltecas.
Yo estaba haciendo cuentas para la hipoteca.
Yo estaba haciendo barcos en las Atarazanas,
soñando con un viaje a la Riviera Maya.
Yo no me encamé con la Malinche, güey.

Nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca.
Nunca he estado en América

Vi llegar papagayos, manises, montañas de tabaco.
Vi cómo embarcaban miles de gallinas, cerdos, caballos.
Yo estaba aquí, fumando en la Calle Adriano.

Déjate de historias de Tenochtitlán.
Las cosas nunca fueron como las cantó Neil Young.
Cuando tú escuchabas Cortez the killer,
yo estaba despertando en una España libre.
Y ya nunca más me moví de aquí.
Y ya nunca más me moví de aquí.
Fueron de tu estirpe, no los de mi sangre,
quienes te partieron la madre, güey.

Nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca he estado en América.
Nunca.
Nunca he estado en América

Lo más cerca que he estado de América
fue en 1929.
O quizá fuera en 1992.
Expo 92. Expo 29.
Bebiendo golpes de tequila
en el Pabellón de México.
Muestra de arte azteca, olmeca, chichimeca.
¿Qué es exactamente lo que se celebra?
¿Qué es exactamente lo que se celebra?

 

CUALQUIER ESTÚPIDA CANCIÓN DE MODA

Como al caer un velo de ignorancia,
así,
una vez anulado todo filtro,
lo que queda es el peso exacto de la carne
y un decorado de pensión barata.

Afasia estructural, mechas quemadas.
Oscuros mercaderes
y un desguace a ritmo de bachata.

A ritmo de guaracha.

Como al caer los dioses del Valhalla,
así,
una vez apurado todo filtro,
lo que queda es la bruma espesa del olvido.
Una clase de step. Otra de zumba.

Si empiezas a cavar tu propia tumba,
procura que la pala vaya a ritmo.
A ritmo de bachata.

A ritmo de guaracha.

Esperas la llegada
de un dron a domicilio.
Ya nunca volverás
en busca del anillo,
ahora que conservas el tiempo en tu bolsillo,
ahora que tu cuerpo se desliza
a ritmo…

Y mientras la embajada de magufos
está de vuelta en Voronezh o en Roswell,
aquí los pajaritos cantan,
citando a Orwell,
cualquier estúpida canción de moda.

¿Quién es el último en la cola?
¿Quién es el último en la cola?
No importa, mientras vaya a ritmo
de bachata.

A ritmo de guaracha.
De bachata.
De guaracha.

 

LA VIDA COTIDIANA EN LA EDAD MEDIA

Cuarenta y tantos.
Dispuesto a todo,
sale al encuentro de la noche.
Pero ya son cuarenta y tantos.

Frecuenta sitios como el Bariloche.
Conoce los secretos de La Caja Negra.
En la puerta del servicio, un letrero reza:
Sic transit gloria mundi.

Es la crisis de la edad media,
y todo se propaga como la peste.
Corredores de fondo al borde del colapso,
grupos de veganos penitentes.
Tú mismo, en el after,
bailando con las guiris
la danza de la muerte.

Inaceptable.

Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.
Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.

Tanto pasado como futuro.
¡Adaptación al medio!
Una mañana, un dolor nuevo:
una punzada en el pecho.
Se ha recogido en el informe de los daños.
Han vuelto a gustarte las de veinte.
Has sido visto en el gimnasio.

Deplorable.

Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.
Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.

(Pero esto es sólo un estado de Facebook
en tu muro de las lamentaciones).

En este torneo no hay armas simuladas.
Ni dios, ni rey, ni dama.
Ah, pero algún día cruzarás la Edad Media
y huirás de todas estas cosas
como de la peste.

Cuarentaytantos
sale al encuentro de la noche.
Cuarentaytantos
sale al encuentro de la noche.
Sucede
en un abrir y cerrar de ojos.

Inapelable.
Sic transit gloria mundi.

Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.
Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.
Corta, brutal, solitaria.
La vida cotidiana en la Edad Media.

 

(VEN Y MIRA)

Música muzak
en el supermercado.
Eso soy.
Un sistema cerrado
que no admite energía.
Eso soy.
La bola que pasa
rozando la red
en la cancha de tenis.
Un anuncio
de cuchillos Nikkei
sonando de fondo en la tele.

Oh, Dios,
ya está aquí otra vez.
¿Quién sabe si las cosas
no tomarán un giro?
Oigo una voz que dice: ven y mira,
ven
hacia lo salvaje.
Oigo una voz que dice: ven y mira,
ven
hacia lo salvaje.

Demasiado viejo para estar allí
donde la juventud arde.
Demasiado joven para pensar
que ya es demasiado tarde.

Música muzak
en el supermercado.
Eso soy.
Un sistema cerrado
que no admite energía.
Eso soy.

¿Podrás poner freno a tanto desorden?

La mano
que mueve
la rueda
dentada
de la fortuna.
La caja-regalo
de cuchillos Nikkei.
Dos por el precio de una.

Oh, Dios,
ya está aquí otra vez.
¿Quién sabe si las cosas
no tomarán un giro?
Oigo una voz que dice: ven y mira,
ven
hacia lo salvaje.
Oigo una voz que dice: ven y mira,
ven
hacia lo salvaje.

 

CLUB DE FANS DE THOMAS BERNHARD

Ha llegado a la ciudad.
Una mirada suya basta
para congelar
el jardín romántico.

Caballos negros tiran
de calesas negras.
La alegría pertenece
al género fantástico.

Ha llegado a la ciudad.
Se avecina un frente frío
que va a hacer del sur de España
otra Centroeuropa.

Mutaciones nunca vistas
en la piel nativa.
Mujeres altas rubias, frías,
ahogadas en su ropa.

Cualquier abyección es registrada.

Esta noche abre sus puertas
el Club de Fans de Thomas Bernhard.

El salón barroco
es ahora Biedermeier.
Se cuentan viejos chistes
sobre Adalbert Stifter.

La rumba no consuela
a los corazones tristes
y en la ciudad resuenan
los Kindertotenlieder.

Hay quien dice haberlo visto
riéndose entre dientes,
al cruzar el callejón
de la Santa Inquisición.

Y hay quienes lo recuerdan
a la orilla del río,
mirando fijamente el agua,
mirando fijamente el agua.

Cualquier abyección es registrada.

Esta noche abre sus puertas
el Club de Fans de Thomas Bernhard.

Si han cerrado Miraflores,
trasplantaremos Steinhof.
Y si el Guadalquivir se hiela,
lo llamaremos el Danubio.
Toneladas de nieve
para nuestros socios
en el Club de Fans de Thomas Bernhard.

Que otros sigan al grupo de flamencos.
A mí me guía una bandada
de cuervos.

De cuervos.
De cuervos.
De cuervos.
De cuervos.

 

LA BELLEZA

Escuchad, buenas gentes,
a estos simpáticos muchachos
(licenciados en Historia y Gestión del Medio Ambiente)
que hoy han venido a contaros
qué se siente
(qué se siente)
cuando uno está en contacto permanente
con la belleza.

La belleza.

Escuchad a los amigos del pueblo,
del barrio, del extrarradio.
Aunque nunca antes nadie
antepuso Góngora al subsidio de paro,
el vodka barato, las peleas de gallos,
hoy sabréis de una vez por todas
qué demonios es eso de la belleza.

La belleza.
La belleza.

Unidad en la variedad.
Unidad en la variedad.

Aquello en lo que nada sobra.

Aquello en lo que nada falta.

Más adelante es posible que cambie el cuento.
Romeo era gay y Desdémona
una experta en artes marciales.
Aunque nunca antes nadie
antepuso Shakespeare
a tomarse un buen trago,
a pillarse dos gramos.

A vivir del Estado.

Prometed que seréis buenos.
Que nadie se hará daño manipulando
el complejo mecanismo de

la belleza.
La belleza.
La belleza.

Otros vendrán
y dirán que nada
significa exactamente nada.
Que han desmantelado los museos
y su gracia
se deposita ahora
en la esquina donde se vende,
en la cárcel donde se espera,
en la calle donde se pierde.

Pero hasta aquí, señor, no llega la señal.
No hay manera de conectarse.
No hay forma humana
de que podamos conectarnos con…

la belleza.

La belleza.
La belleza.
La belleza.

 

DISNEY 2 DARWIN 0

Es una epidemia, y es oficial.
Todo el mundo quiere cantar.
Boleros.
Decir: «Soy un artista
y puedo escribir los tristes
más versos esta noche.»

Es una epidemia, y es oficial.
Todo el mundo quiere cantar.
Boleros.
Sin nervio, sin sangre.
Boleros de algodón de azúcar,
a la venta en grandes superficies.

Hay un pelotón de víctimas
con el fusil cargado.
Hay un escuadrón de niños
con el fusil en alto.
Preparados, apunten.

Disney 1, Darwin 0.
Disney 1, Darwin 0.

(Se espera una reacción de Charlie
en la segunda parte).

Es una epidemia, y es oficial.
Todo el mundo quiere cantar.
Boleros.
Decir: «Soy único y me merezco
los dones más dulces de la providencia.
Es el tema de mi próximo libro.»

50 maneras de ser tú mismo,
40 motivos para el compromiso.
30 formas de volver a ser niño,
20 razones para el optimismo.
10 argumentos para ser tú mismo.
7 modos de volver a ser niño.
2 evidencias para el optimismo.
Sólo hay una forma de compromiso.

Conmigo mismo.
Conmigo mismo.

Hay un pelotón de inocentes
con el fusil cargado.
Preparados, apunten.

Disney 2, Darwin 0.

 

LA DISCO YIHAD

Hoy hace buen tiempo, es hora de ir a bailar.
Todo el mundo está bailando en la Disco Yihad.

Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen para la eternidad.
Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen en la Disco Yihad.

Nada de Aperol Spritz.
No preparan Jäger Bombs.
Viene escrito en el jadiz:
«No la tomes con
o te quedarás sin
fuentes, palacios y hurí.»

Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen para la eternidad.
Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen en la Disco Yihad.

Podrías caminar
sobre esa multitud que se arrodilla.
Llegarte al muecín y suplicarle:
«¿Sería tan amable de pincharme
La media luna sobre París?»
Pero esta no es tu fiesta,
ni tu barba
ha sido homologada por la CIE.
Ve a casa y abre una botella.
Allá en el fondo está el diablo.

Nada de Aperol Spritz.
No preparan Jäger Bombs.
Viene escrito en el jadiz:
«No la tomes con
o te quedarás sin
vino, jardines y hurí.»

Han decretado el toque de queda.
Han implantado la Ley Seca.
Han decretado el toque de queda.
Han implantado la Ley Seca.
Todo está cerrado a estas horas.
Todo, excepto
la Disco Yihad.

¿El portero no te deja entrar?
Nadie es profeta en su tierra.

Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen para la eternidad.
Tú trabajas para tus hijos.
Ellos lo hacen en la Disco Yihad.

Una trampa para pájaros (letras)

LA TIERRA QUEMADA

Ya dejamos atrás el invierno
y esta noche el pájaro canta
en el país de la tierra quemada.

Si mañana perdieras tu casa
– le decía una madre a su hijo –
aún te queda el amor, el amor, el amor.

Hace falta una hoguera.

Y que el humo te sirva de guía.
Y que el humo te sirva de aliento
en el país de la tierra quemada.

Lo que pasa de padres a hijos,
eso no te lo enseña la escuela.
Es algo más que el amor, el amor, el amor.

Hace falta una hoguera.

«Un hombre pequeño
provoca una guerra,
un disparo que nadie escucha.
Una guerra que creará
otra civilización,
otra civilización.»

Esta noche habrá toque de queda,
y se oirá el crepitar de las llamas
en el país de la tierra quemada.

Me cansé de rezar a una imagen
y ahora voy a empezar una guerra.
¿Quién necesita el amor, el amor, el amor?

Hace falta una hoguera.

Y que el humo te sirva de guía.
Y que el humo te sirva de aliento
en el país de la tierra quemada.

Ya dejamos atrás el invierno,
y ahora voy a empezar una guerra.
Baila conmigo en la tierra quemada.

Hace falta una hoguera.

«Distintos asesinos y las mismas razones
para matar.
Otras ciudades de paja
en mitad del desierto,
niños creyendo mentiras regaladas,
esclavos con horizontes
pintados en sus muros.

Un día se acabará la pólvora y nos envenenará
la lluvia.»

Bailas muy bien.
¿Quieres bailar conmigo?

Letra de «La tierra quemada»: Nacho Camino/Óscar Aguado

KALENDA MAYA

Ve a ver si la fruta se da…
Si está madura…
Este campo promete la vida
y la sepultura.
Ve a ver si la fruta se da…
Si está madura…
Que a mí me da miedo mirar,
y me da pavura.

Día de kalenda maya.
Día de kalenda maya.

¿Qué raíces podemos echar
en estos eriales,
si la tierra nos es tan ajena
como los animales?

¿De qué vamos a untar la cucaña,
cuando sea por mayo?
De mi sangre, por la que resbala
el sudor de tus manos.

Día de kalenda maya.
Día de kalenda maya.

Hay un charco de lluvia en mis ojos,
haciéndose barro,
donde luchan los mozos del pueblo
moliéndose a palos.

Hay un charco de sangre en mis ojos,
haciéndose vino,
que se han de beber las mujeres
que tanto he querido.

Día de kalenda maya.
Día de kalenda maya.

UNA TRAMPA PARA PÁJAROS

Ponte el mejor abrigo,
que al fin hay hielo.
Vamos a patinar hoy al lago.
Escribiré tu nombre
con mis cuchillas,
antes que el sol empiece su estrago.
Mira si son felices,
mira si ríen,
con tanta agua como hay debajo.
Dime que tú lo has visto,
dime que aún vuela
el pájaro hacia la primavera.

La vida es trampa para pájaros.
La vida es una trampa para pájaros.
La vida es trampa para pájaros.
La vida es…

Una pequeña caja de madera, lo bastante grande para rodear al pájaro sin lastimarlo, pero lo bastante pequeña para que sea fácil de llevar, se apoya en una varilla con cebo. Cuando el ave entra en la trampa para comer el cebo, se tira de la varilla, la caja se cae y…

Enséñame otro juego
que no conozca.
Este ya empieza a ser aburrido.
Enséñame otro juego
que no conozca,
para que no me muera de frío.
Tu madre nos vigila
tras las ventana,
tu padre tiene el genio muy vivo.

La vida es trampa para pájaros.
La vida es una trampa para pájaros.
La vida es trampa para pájaros.
La vida es…

Una pequeña caja de madera, lo bastante grande para rodear al pájaro sin lastimarlo, pero lo bastante pequeña para que sea fácil de llevar, se apoya en una varilla con cebo. Cuando el ave entra en la trampa para comer el cebo, se tira de la varilla, la caja se cae y…

Hoy, al cruzar el puente,
nos escoltaba
un pájaro de mal agüero.

Pájaro de mal agüero.
Pájaro de mal agüero.
Pájaro de mal agüero.

DIOS ESTUVO AQUÍ

Si, después de todo, descubres que el cielo no es más
que una casa en ruinas,
donde alguien un día escribió en la pared
del salón:
«Dios estuvo aquí».
Si resulta que el cielo no es más que una casa vacía,
no temas, mi vida:
tú aún vives en mí.

Si al llegar te recibe un silencio de piedra, tal vez
te sientas perdida.
Y en la noche más larga quizá no comprendas
por qué
no hay luz ahí arriba.
Sólo quédate quieta y oirás un rumor que te alcanza.
Desde la frontera
que te separa de mí.

Si esta noche los ángeles no te cantan una canción
de esas que no mueren…
Si esta noche los ángeles no te cantan una canción
de esas que no mueren…

Cantaré en lo profundo del bosque y en la encrucijada.
Allá donde vaya, tú
aún vives en mí.
Sólo quédate quieta y oirás el rumor que te alcanza.
Desde la frontera
que te separa
de mí.

El espíritu nacional (letras)

 

EL ESPÍRITU NACIONAL

Me estoy formando en el Espíritu Nacional.
Y he de decirte que no me va mal,
nada mal.
Lástima que tú no pienses igual,
para vivir juntos en este amor colectivo.

Me estoy formando en el Espíritu Nacional.
Tengo un grito de guerra
y domino una lengua ancestral.
Lástima que no la sepas hablar,
para pasar juntos el resto de nuestros días.

Me estoy formando en el Espíritu Nacional.
Sacudo el árbol
y veo
las nueces
caer.
Lástima que también tú has de caer,
fruto de la lógica revolucionaria.

Me estoy formando en el Espíritu Nacional,
y, al calor de la tribu,
no sé si te podré olvidar.
Presiento que volverá a suceder,
y uno de los dos habrá de helarnos el corazón.

 

JOHN WAYNE

Un paso más y serás hombre muerto,
sólo un paso más y hoy habrá cónclave en el cielo.
Aléjate, no querrás que te quite
lo que pudo ser
y todo lo que siempre fuiste.

Ven: si es pronto para ti,
hoy lo sabrás por fin.
¿Eres o no eres John Wayne?

Te esperaré, dejando atrás la luz del día.
Te esperaré a ti, John Wayne.

Sé que voy mal en todas las apuestas.
Sin embargo, a ti te patrocina
Smith & Wesson.
Tú eres el héroe, yo el forajido.
Sólo un paso más. Un paso más
y estoy perdido.

Ven, si es pronto para mí,
hoy lo sabré por fin.
¿Eres o no eres John Wayne?

Te esperaré, dejando atrás la luz del día.
Te esperaré a ti, John Wayne.

 

TODOS TENDRÉIS PRIMAVERA

Mi novia lee libros de Marx y de Bakunin.
¿Para qué? No lo sé.
Algo cambió
desde que fuimos a aquel Comité para la rebelión.

Y ahora dice que está muy indignada.
Tanto que ya no sé si es sólo con el poder
o conmigo también.

Maldita Revolución,
me has arruinado la vida.
Todos tendréis primavera
y yo me quedo sin ella.

Mi novia lee de claro en claro
y por la noche, alguna vez.
¿Qué es lo que voy a hacer?
Todo empezó con las cervezas
después de votar
No al Capital.
Pude ver cómo miraba,
enamorada,
al líder sindical:
un tipo joven que, además,
no hablaba mal.

Maldita Revolución,
me has arruinado la vida.
Todos tendréis primavera
y yo me quedo sin ella.

Tiempo después,
se convirtió en agitadora habitual
de la gran masa social.
Y, con desdén,
me reprochaba que no fuese al Comité,
que no muriese de pie.

Declaró que no aprobaba mi conducta,
y me llamo burgués,
pijo, fascista y prisionero
del capital.

Recuerdo bien
lo que llevaba el día en que me dejó
para pasar a la acción.
Un mono gris,
la palestina que compró en Louis Vuitton
y unos Manolo Blahnik.

Hice un último intento por retenerla,
pero se fue de mí,
gritando algo de «una playa y un adoquín».

Maldita Revolución,
me has arruinado la vida.
Todos tendrán primavera
y yo me quedo sin ella.

Nunca hemos sido modernos (letras)

 

LO VUESTRO ES IMPOSIBLE

Así pasen mil años,
lo vuestro es imposible.
Como Mac y Microsoft,
como Dalila y Sansón.
Una raya en el agua,
los viajes en el tiempo:
eso parece posible.

Pero tú no eres Jean Paul Sartre,
ni tú Simone de Beauvoir.

Aunque vayáis de la mano,
lo vuestro es imposible.
Como Foreman y Ali,
como la Luna y el Sol.
Una casa de arena,
cruzar la antimateria:
eso parece más fácil.

Pero tú no eres Jean Paul Sartre,
ni tú Simone de Beauvoir.

Y si algún día sucede
que – andando por las calles –
me tropiezo a vuestros hijos,
les diré, sin pensarlo dos veces:
«Sois seres imposibles,
pero el mundo está bien hecho.»

Porque yo no soy Jean Paul Sartre,
ni mucho menos Simone de Beauvoir.

LAS MUCHACHAS SIN CORAZÓN

¿Quién va a recoger este montón
de ceniza?
¿Quién hará con él una canción, un poema?
Un reality show
con figuras de latón
y muchachas sin corazón
que se ríen sin parar.

¿Quién va a recoger este montón
de chatarra?
¿Quién hará con él un theremin,
la guitarra de Lou Reed?
Las trompetas
de San Juan,
para que las puedan oír
las muchachas sin corazón.

¿Quién va a recoger este montón
de basura?
¿Quién conseguirá que se le dé
sepultura?
¿Qué dirán las noticias de la 2?
¿Qué dirán las muchachas en flor
al oír esta canción?

NOSOTROS

Aquí, donde jamás se apagará luz,
me ocupo de vivir.
Nada más.
Aquí, entre mis cuatro paredes de cristal,
soy todo lo que hay.

Saluda a la cámara, camarada.
Piensa en lo que espera ahí fuera.
Piensa que, tal vez…
Tal vez, Siberia.
Pregúntale a tu centinela
qué es lo que te espera ahí fuera.
Piensa que, tal vez…

Resuelvo la ecuación, afino mi violín.
Me empeño en existir.
Nada más.
Vosotros que miráis detrás de ese cristal,
decidme lo que veis.

Saluda a la cámara, camarada,
y al destino que te aguarda.
Piensa que, tal vez…
Tal vez, la fama.
Pregúntale a tu centinela
qué es lo que te espera ahí fuera.
Piensa que, tal vez…

NUNCA HEMOS SIDO MODERNOS

Déjame, déjame, déjame entrar en tu casa:
la telaraña que une,
une el amor y la muerte.
Déjame, déjame, déjame, déjame darte
todo el amor que te tengo.
Nunca hemos sido modernos.

Ven y seamos la copa de más en el cuerpo,
la que promete violencia.
Nunca hemos sido modernos.
Ven y repite conmigo lo que nadie dice:
que hoy es un día de fiesta,
pero mañana está cerca.

Siempre quisimos y nunca hemos sido,
nunca hemos sido modernos tú y yo.
Siempre quisimos, y nunca hemos sido
modernos.
Modernos, tú y yo.

Sácame, sácame, sácame de esta taberna.
Suena la caja tan alta
que me repica en los huesos.
Sálvame, sálvame, sálvame de los profetas:
Un horizonte de nubes
quieren abrir en mi pecho.

Siempre quisimos y nunca hemos sido,
nunca hemos sido modernos tú y yo.
Siempre quisimos, y nunca hemos sido
modernos.
Modernos, tú y yo.

ROSE

Me gustan las veces
que dices en broma
– o, quizá, totalmente en serio –
que morirás joven;
echándole el humo a los ángeles del cielo
y al demonio sin alas.

¿Qué me importa
si está bien o está mal?
Con un café y un par de cigarrillos,
hoy soy feliz.
A tu lado, Rose.

Rose.

Adoro los martes
que vamos a casa del Doctor,
con el alma herida.
No todo es mentira:
domina el amor en una espléndida rutina
de cervezas y libros.

¿Qué me importa
si está bien o está mal?
Con un café y un par de cigarrillos,
hoy soy feliz.
A tu lado, Rose.

Rose.

Me gustan las veces
que dices en broma
– o, quizá,
totalmente en serio –
que morirás joven;
echándole el humo a los ángeles del cielo
y al demonio sin alas.

¿Qué me importa
si está bien o está mal?
Con un café y un par de cigarrillos,
hoy soy feliz.
A tu lado, Rose.

Rose.

YO QUE HE SERVIDO A LA REINA DE INGLATERRA

El discípulo en la tarima
canta la lección a gritos.
Todos ríen y se enamoran
del reflejo de sí mismos.

Han cerrado ya la frontera
a los bárbaros del Norte.
No quedarme a solas quisiera
con los hijos de la LOGSE.

Yo que he servido a la Reina de Inglaterra,
¿no es muy triste
que ahora tenga que convencerte de que
no todo vale?
Yo que he cantado ante Príncipes y Jefes del Estado,
nada habrá importado
si ahora vienes tú y dices que todo vale.

El artista en la tarima
hace ejercicios de estilo.
Todo vale en tanto la rima
sea yo, mi, me, conmigo.

Sólo quieren ver qué se siente
-que algo bello se destruya-
los eternos adolescentes
y el Ministro de Cultura.

Yo que he servido a la Reina de Inglaterra,
¿no es muy triste
que ahora tenga que convencerte de que
no todo vale?
Yo que he cantado ante Príncipes y Jefes del Estado,
nada habrá importado
si ahora vienes tú y dices que todo vale.

El político en la tarima
nos predica su evangelio.
Todo vale en tanto la rima
se someta a mi gobierno.
De la cuna hasta la tumba,
tengo sólidos principios:
todo lo que hoy se derrumba
lo reconstruirán mis hijos.

Mañana.

El discípulo en la tarima
canta la lección a gritos.
Todos ríen y se enamoran
del reflejo de sí mismos.

Yo que he servido a la Reina de Inglaterra,
¿no es muy triste
que ahora tenga que convencerte de que
no todo vale?
Yo que he cantado ante Príncipes y Jefes del Estado,
nada habrá importado
si ahora vienes tú y dices que
todo vale.

ÉRAMOS TAN FELICES

Éramos tan felices
que hasta quisimos arruinar
el futuro.
En el largo verano,
fuimos el fuego y la sal
de la tierra.

Y ahora, ¿qué?,
dice tu buitre fiel.
¿Qué vas a hacer?
¿Lamentarte otra vez
o acabar con esta maldición?

Cuando el tiempo era un niño
(algo que sólo amenaza a los demás)
y las horas giraban sobre sí mismas
y al compás
del ventilador…
Trabajabas la tierra
para cavar en tu vivir el monumento.

Quizá nada dure cien años,
pero el instante es eterno.
Es eterno.

Y ahora, ¿qué?,
dice tu buitre fiel.
¿Qué vas a hacer?
¿Lamentarte otra vez
o acabar con esta maldición?
Y ahora, ¿qué?,
ladra tu perro fiel.
¿Que harás, por fin?
¿Resignarte a morir o empezar
una revolución?

Éramos tan felices,
cuando todo cambió
para seguir igual…

LA REVOLUCIÓN FRANCESA

Dices conocer el futuro,
qué es lo que me conviene,
qué necesito saber.

Dices que el final está cerca
si no pongo remedio.
Y que el remedio eres tú.

Y si al final no hay nada,
estallará
la Revolución Francesa.
Si es que al final no hay nada,
te juro que
pediremos tu cabeza.

Quieres que me acueste en tu lecho,
y estirarme los brazos
para igualarme a tu amor.

Quieres que me encoja de hombros
y soporte el castigo.
Pues ya te digo
que no.

Y si al final no hay nada,
estallará
la Revolución Francesa.
Si es que al final no hay nada,
te juro que
pediremos tu cabeza.

TERESA

Esa blanca luz ya está aquí:
arde en mis entrañas como una flor.
Ese calor blanco está aquí:
brilla en mi cerebro como una flor.
Dame hoy tu gracia, Señor.
Dame la sustancia, dame valor.

Tan alta vida espero que
muero porque no muero,
y hasta tocar el cielo tendré
que hundirme más.

Hoy he preguntado por ti:
nadie me responde en este lugar.
Suplicando en la oscuridad
de la fría celda del corazón,
solamente una vez más:
dame la sustancia, dame valor.

Tan alta vida espero que
muero porque no muero,
y hasta tocar el cielo tendré
que hundirme más.

Y hasta tocar el cielo tendré
que hundirme más.
Y hasta tocar el cielo tendré
que hundirme más.

Homo Excel

 

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Ayer me avisaba Facebook de que un año atrás había compartido en la red una reseña de “La tarima vacía”, el estupendo libro de Javier Orrico que da cumplida cuenta de la aniquilación de la enseñanza pública. Al comentario adjuntaba una fotografía en la que se podía ver un ejemplar del mismo, colocado estratégicamente sobre la misma tarima en la que un servidor imparte clase.  La tarima vacía sobre la tarima vacía.

Pensé entonces en todo lo que había sucedido en ese tiempo, tanto en lo que se refiere a mi vida privada como en lo que toca al paisaje arrasado que describe el libro. Pensé en esta bitácora, en las horas invertidas en ella con el propósito de hacerme claras y evidentes algunas ideas por el inveterado mecanismo de intentar explicarlas a otros. Pensé en el día, hace ya más de diez años, en que pedí que me fuera instalada esa tarima. Es un escenario, aduje. Tiene que estar más alto. Que quien lo pise comprenda que ha ingresado en un espacio diferente.

Decidí volver a compartir la foto, esta vez sin hacer ningún comentario, excepto el que ya se adjuntaba en la entrada original:

«La sociedad paga para tener un sistema educativo de mierda, porque mientras más idiotas salgan, más fácil es venderles algo, hacerlos dóciles consumidores, o empleaduchos. Graduados con sus títulos y nada en sus cabezas, que creen saber algo, pero no saben nada. ¿Qué música escuchan? Mis discos seguro que no». (Frank Zappa)

¿Cuánta gente escucha hoy a Zappa o sabe siquiera quién es? ¿Cuántos habrán leído el libro de Javier Orrico? De esos lectores, ¿cuántos serán profesores que acaban de iniciar su magisterio? ¿Cuántos serán, simplemente, profesores en ejercicio? Son preguntas retóricas, claro está, porque sabemos que se trata de una minoría. Y una minoría que ni siquiera disfruta del callado prestigio que antiguamente se atribuía a los iniciados en algún misterio, sino una minoría de apestados que habla lo que las multitudes de la corrección política tienen por una lengua muerta.

En el libro de Orrico se denuncia, entre otras cosas, la cada vez más asfixiante presión de las administraciones públicas sobre la autonomía pedagógica de los profesores de instituto; la primarización de la enseñanza media a través de una interpretación delirante de las competencias básicas auspiciadas por la burocracia bruselense; la progresiva asimilación de métodos experimentales e innovadores que no necesitan presentar más garantía de éxito que el de ser, simplemente, eso: experimentales e innovadores.

Desde dentro, puedo decir que en este último año la presión no ha hecho sino aumentar. Si alguien hiciera un estudio acerca de cuál es la palabra de moda en los institutos españoles, estoy seguro de que saldría como ganadora Excel. En efecto, la famosa aplicación de Microsoft. Nadie habla ya de libros, noticias de alcance o descubrimientos de la ciencia. Ni siquiera de política. De pronto, nos hemos convertido en una masa que pondera, porcentúa, rubrica y calcula decenas de indicadores, como si en lugar de impartir una asignatura estuviésemos elaborando el control de calidad de un coche de carreras. Somos el nuevo Homo Excel, que no es abreviatura para “excelencia”, por descontado. Calculadoras humanas que tienen como misión primera evaluar, y que en evaluar han de volcar hasta el menor de sus esfuerzos. Como segunda atribución, el Homo Excel debe registrar, de un modo exhaustivo, cada producción del alumno en clase. Y en tiempo real, a ser posible, de tal modo que de cada balbuceo, de cada mohín, de cada pequeño paso del imberbe quede constancia por escrito.

Si quien hiciera ese estudio buscara, en cambio, una palabra en franco retroceso, esa sería “enseñar”. Sencillamente, porque, en este escenario, y pese a los cientos de estándares que se han adosado a la ley, el foco no ilumina lo que debe enseñarse, tal vez por considerarlo tan obsceno como un cuadro de Balthus, sino cómo debe evaluarse lo que sea que se enseñe (siempre que esto se haga de forma recatada; esto es, de modo competencial. O sea, poco).

El siguiente paso, no nos quepa duda, será implantar, sin posibilidad de disidencia, una metodología común que incluya “aprendizaje por proyectos”, “trabajo colaborativo” y un carácter interdisciplinar que transforme los institutos en escuelas elementales. Lo que ya son ahora, pero sin tapujos. Todo ello aderezado, cómo no, con mucha inteligencia emocional y un toque ecotech.

En esto pensaba al recordar la lectura de Orrico. Y ahora creo que es momento de volver a hablar, porque cosas como la libertad de cátedra peligran.

Y porque no sé, ni quiero saber, cómo se mete la música de Zappa en un maldito Excel.

 

Expediente mínimo

 

 

NACHO CAMINO

UNA TRAMPA PARA PÁJAROS

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NACHO CAMINO

Violonchelista de formación, el asturiano Nacho Camino es, asimismo, autor de dos libros de poemas: Extrarradio (Barcelona, 1998) y Papiroflexia (Barcelona, 2001). Ganador del Premio Internacional Martorell de Poesía en 1998. Desde 2002, vive en Sevilla, donde trabaja como profesor de Música.

En 2014 publica su primer LP oficial en solitario: Nunca hemos sido modernos, al que le sigue el EP El espíritu nacional, para cuyas grabaciones se acompaña de la banda El General Invierno. En 2017, lanza el EP Una trampa para pájaros, firmado únicamente con su nombre, y en el que colaboran la violinista Rosa Rodríguez, el guitarrista Fran Pedrosa y el productor Jordi Gil, con quien Nacho Camino ha grabado todos sus discos.

En la actualidad, prepara un cuarto disco y presenta sus directos acompañado por algunos de los mejores músicos de la escena sevillana: Rosa Rodríguez (violín, sintetizadores), Fran Pedrosa (guitarras), Jordi Gil (guitarra), Israel Diezma (bajo) y Manuel Fernández (batería). Como violonchelista y arreglista, ha participado – formando equipo con Rosa Rodríguez – en discos de otras bandas como Pinocho Detective, Chencho Fernández, All La Glory, Genérica, etc.

Recientemente, han compartido programa doble con la banda británica The Wedding Present, en el POP CAAC de Sevilla.

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Fecha: 3 de agosto de 2017.

Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), Sevilla.

Evento: POP CAAC. Programa doble: The Wedding Present/Nacho Camino.

Músicos:

Nacho Camino – Voz, teclados.

Rosa Rodríguez: Violín, teclados.

Fran Pedrosa: Guitarra, coros.

Jordi Gil: Guitarra.

Israel Diezma: Bajo.

Manuel Martínez: Batería, coros.

(Copiamos íntegramente la reseña que el periodista musical del Diario de Sevilla, José Miguel Carrasco, hizo del concierto del 3 de agosto).

“Noche musical para recordar la que pasamos ayer en el CAAC. De lo que hicieron The Wedding Present ya tendréis cumplida cuenta mañana, cuando os enlace el artículo que he escrito sobre su concierto en “El Diario de Sevilla”, pero ahora os quiero hablar de la banda que abrió la noche, la de Nacho Camino.

Debo confesar que tenía algunas reservas en mi acercamiento al concierto de Nacho tras haberle visto en una ocasión anterior con un formato muy diferente al de anoche, que en un concierto veraniego al aire libre como éstos del ciclo Pop CAAC podía haber supuesto una autoinmolación… pero mis miedos quedaron aplastados, porque nada más comenzar me hicieron sentir como un estúpido carente de fe.

Allí estaban las inigualables paredes guitarreras de Jordi Gil y Fran Pedrosa, las preciosas melodías de Rosa Rodríguez y su violín, una base rítmica que vale su peso en oro, compuesta por un Isra Diezma que le había cambiado la guitarra a Fran por el bajo y la batería de Manuel Martínez y, sobre todo, la energía brutal y el carisma de Nacho Camino encandilando a un público que se entregaba cada vez más hasta acabar vuelto del revés. Quien crea que un bis es tan solo una cortés propina debería haber asistido al de anoche, que comenzó con Nacho, solo, sentado al piano; poco después se incorporó Rosa, su compañera en los escenarios, las aulas y la vida, para después ir entrando todos los demás músicos, que se unieron a la ceremonia para terminarla prácticamente arrojando las guitarras contra los amplificadores sobre la estela de la estrella que ya se iba apagando.

Explosivos, arrasadores, demoledores… adjetivos al uso, ya muy manidos, pero nunca mejor utilizados para este cantautor urbano poniendo al día su rock callejero de forma tan sorprendente. Le dan al hardcore y a la melodía porque les sale de la polla, porque toca, porque se lo pasan de puta madre… y porque saben hacerlo mejor que nadie en esta ciudad.

Nacho Camino, entre respetuoso y cachondo, volvió anoche en una de sus escasas apariciones escénicas, que deberían prodigarse mucho más que en estos conciertos anuales que ya casi se han hecho tradición cuando David Linde se pone pesado yendo tras él.

Era jueves, pero más de uno, entre este concierto y el de los Wedding Present de después, salió de la Cartuja convencido de que ya estábamos a sábado. Cuando la droga es dura, el calendario no cuenta. Y Nacho Camino es un dealer que suministra la que más alto te sube.”

“Una trampa para pájaros” según Juan Manuel Romero

 

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Juan Manuel Romero (Sevilla, 1974) es un poeta, profesor y crítico literario con siete libros publicados y apariciones en otras tantas antologías. Cuenta con varios premios, entre ellos el prestigioso “Emilio Prados” y el de Poesía Joven de Radio 3. Actualmente, es uno de los puntales poéticos de la excelente editorial Pre-Textos, aunque también ha publicado con DVD Ediciones y Renacimiento. Ha publicado reseñas y artículos de crítica literaria en revistas como El Maquinista de la GeneraciónClarínQuimeraCuadernos hispanoamericanosParaísoTuriaPoesía DigitalNayaguaEx-LibrisEstación PoesíaAzul, y Mercurio, además de en los suplementos culturales de los periódicos El Correo de AndalucíaEl Diario de Andalucía y El Diario de Sevilla. Ha traducido poemas de Henri Cole y Thom Gunn.

Esta es la reseña que nos ha enviado del próximo trabajo de Nacho Camino, en el que tiene, por cierto, una colaboración especial. Gesto que le agradecemos profundamente.

UNA TRAMPA PARA PÁJAROS

El nuevo EP de Nacho Camino se titula Una trampa para pájaros y está compuesto por cinco magníficas canciones, intensas y con personalidad, que hablan de la fragilidad de la existencia sin soslayar las emboscadas que esperan en un recodo del sendero. Por eso, más que colocar falsos apósitos, cada tema es una llamada a mirar directamente el peligro, el daño y la fugacidad. Registrado en los estudios Sputnik de Jordi Gil, supone un giro enérgico e interesante en la trayectoria del músico asturiano afincado en Sevilla. Nacho Camino (Oviedo, 1972), cantante y compositor considerado una de las últimas revelaciones del indie nacional por su álbum Nunca hemos sido modernos (2014), grabado junto a la banda El General Invierno, al que siguió el EP El espíritu nacional, incorpora a la elegancia y la ironía de esos trabajos un enfoque más rotundo y arriesgado. Con una sonoridad que alcanza trances furibundos, la música nos adentra en una cueva abrupta, en una oscuridad a la que el que escucha no puede dejar de bajar, temblando y fascinado.

Las piezas de este cepo funcionan con una precisión letal. Los cinco temas, profundos y turbadores, muestran paisajes desolados a golpe de percusión vigorosa e intensa como hachazos en un árbol centenario. La voz hace de la melancolía y la rabia un territorio propio que limita por un lado con la pesadilla y por el otro con la ternura y el ansia de verdad. Entre fogonazos descarnados y remansos melancólicos, la melodía se retuerce, en su fondo electrónico, para morder mejor, como una serpiente a la que le cierran el paso. El violín de Rosa Rodríguez (El General Invierno), la guitarra de Fran Pedrosa (Pinocho Detective, All La Glory y El General Invierno), la batería de Jordi Gil (a la vez que hace un excelente trabajo en la mesa de grabación) y la voz, el piano y las programaciones del propio Nacho Camino crean una atmósfera saturada y densa, llena de detalles luminosos, cuyo objetivo es acercarnos a una belleza parecida a un acantilado.

“La tierra quemada”, con un arranque casi industrial, encuentra su cauce en una cuidada corriente sonora, envolvente y áspera, que transcurre entre hogueras. Los acordes del piano acompañan un baile entre los restos de un mundo calcinado; un baile que, gracias a ese piano, todavía es posible.

“Membrana”, cuya letra se basa en un poema de Desaparecer, último libro de Juan Manuel Romero, insiste en esa atmósfera siniestra y destructiva a través de una voz amenazante por momentos, que se atreve a tocar con las manos mojadas un cable pelado: las sobrecogedoras descargas eléctricas darán paso al aullido de un viento que viene a dejarnos el corazón completamente blanco.

“Kalenda Maya” es quizá la pieza con el ritmo más terco y acelerado. Entonando el estribillo como si fuera un himno de guerra, al que da realce un violín estremecedor, dan ganas de salir a cazar un jabalí con un cuchillo o de pegarse hostias con los mozos del pueblo.

La letra de “Una trampa para pájaros” es cruel y amarga, rústica y auténtica. La hermosa melodía te atrapa con delicadeza para volverse después un latigazo inesperado, con el violín y la guitarra eléctrica en un momento extrañamente crudo, y un estribillo sofocante al que pone el piano unas escuetas notas que nos seducen para atraernos a la intemperie de lo que somos.

Por último, “Dios estuvo aquí” es una tregua, un descanso merecido. Pero un descanso en el que suenan disparos y voces fantasmales, y donde una voz dulce habla de la ruina del cielo. La mezcla de falta de luz que describen las palabras y la calma y la limpieza que aportan los instrumentos logra una canción que nos enseña a morir (es decir, a vivir intensamente). Una canción maravillosa y oscura, que toca lo tremendo sin resbalar en lo tremebundo, dura y tierna: verdadera.

Como el joven Brueghel, Nacho Camino pinta con trazo firme un lienzo singular y emocionante, dejando en primer plano el engaño de los días y la ferocidad de lo real. En un tiempo de hedonismo y risas enlatadas, Una trampa para pájaros enriquece el pop de la escena alternativa con gotas de folk gótico y electrónica con hambre de metafísica: armónicos de conciencia desbordada. Una invitación a la vida sin paliativos. Una propuesta en el fondo de radical vitalismo, que termina sacándonos a bailar, aunque sea bajo una tormenta de lluvia ácida.

Crítica de NHSM en Revista Distopía

Nunca hemos sido modernos LP (PORTADA)

Nacho Camino y General Invierno nos presentan su nuevo trabajo, Nunca hemos sido modernosun disco que aúna sonidos clásicos con las últimas tendencias del pop.

Si interpretamos la música como una actitud ante la vida, Nunca hemos sido modernos es una auténtica declaración de intenciones. Su espíritu, su filosofía y su intrahistoria así lo demuestran. El resultado es una lista de canciones que tratan de reivindicar el principio ético del autor: construir desde los clásicos para plantarle cara al todo vale que ignora los referentes.

Evidentemente, trabajos como este no surgen de la nada. Hace tres años Nacho Camino, compositor, vocalista y alma mater del grupo, comenzó a trabajar en sus propias canciones. El empuje de Fran Pedrosa (Pinocho Detective) le animó a trasladar a formato banda los temas, cuyas maquetas habían logrado ya ser finalistas del concurso de Radio 3 Contempopranea. Para esta empresa, reclutaron al batería Manolo Martínez (Southern Arts Society), al bajista Pedro Ortega (ProyectoeLe) y a la violinista Rosa Rodríguez, que completan el quinteto de Nacho Camino y General Invierno. Poco a poco, los conciertos empezaron a salir y las maquetas a tener recorrido, con actuaciones en diferentes salas sevillanas.

A todo este bagaje le han dado ahora forma de disco (a la espera de sello discográfico) de la mano del productor Jordi Gil. “Jordi es afín a nuestro mundo musical y un verdadero audiófilo”, nos cuenta Nacho Camino, que nos explica lo difícil que es hacer una buena canción. “Sonar bien se identifica ahora con sonar fuerte, pero para tener un gran tema deben confluir muchos factores y evitarse tópicos: hay que llevar las canciones preparadas, tener un gran entendimiento musical con quienes compartes estudio, fluir la magia… es un proceso azaroso”.

No es tan explícito Nacho cuando habla de sus influencias musicales. Salen nombres tan dispares como Lou Reed, Bach o los Beach Boys, pero deja claro que, pese a la formación clásica y a la variedad, es difícil decir de qué hilos tira. Lo que sí está claro es que la música tiene un lugar preeminente sobre las letras: “En el 70% de las canciones se ha hecho la música antes que la letra, ajustándose estas a la música”.

Pero pese a lo dicho por el autor, las letras tienen una gran importancia en el disco. Densas y trabajadas, tratan de evitar los temas propios del pop para abrir nuevas vías. Así, los asuntos políticos y sociales se mezclan con lo personal, uniendo el plano individual y colectivo. Se crean historias particulares extrapolables a lo general, alternándose lo poético con una fina vena satírico-humorística. Indudablemente, son algo más que un mero acompañamiento de la música. Temas como “Nosotros”, sátira de la Unión Soviética contada a través de la experiencia personal de un músico, acaban marcando un tono distópico donde música y letra confluyen para expresar las ideas y la personalidad del autor.

Pero el disco no queda ahí. La conexión del grupo con el cine clásico, las correspondencias con Boadella, los guiños a Rabal, las voces de Sartre, la letra de Luis Alberto de Cuenca (“Political Incorrectness”) y un sinfín más de detalles acaban por labrar una obra de artesanía donde el artista y su grupo han plasmado su posición ante el mundo. Una posición basada en el compromiso, la dedicación y la admiración de los clásicos. La consecuencia, un disco comprometido donde arte y música es un binomio imposible de separar.

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Crítica de Xavi Bruguera en Eargasm Web

 

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Llega a nuestras manos una copia del que podría resultar la enésima mutación del indie pop nacional. A continuación desgranamos el último trabajo de Nacho Camino y el General Invierno: “Nunca hemos sido modernos”.

Tan dulce como una brisa primaveral que acaricia tus mejillas; tan punzante como un clavo ardiendo.

Ese es Nacho Camino: Romántico, crítico, sosegado, desvergonzado y cristalino. Sin pelos en la lengua y con un discurso crítico y cáustico, este asturiano afincado en Sevilla desnuda su mente y nos la trae envuelta en pequeños pergaminos que desatan el perfil revolucionario y lenguaraz de un tipo que no se esconde tras sus letras. Un brebaje que mezcla la crítica social desde un punto de vista analítico, con un toque romántico y esperanzador.

“Nunca hemos sido Modernos”, producido por Jordi Gil (Sr Chinarro, Maga…) no pretende dar lecciones pero si consejos. Principios y desengaños por encima de sermones y cátedras. No hay canción en todo el disco que no haya pasado por el obrador. Y es que las letras del trabajo de Nacho Camino y General Invierno rezuman artesanía por los cuatro costados. Orfebrería pura y poesía hecha música expresada mediante 10 canciones que casan a la perfección con sonidos que huyen del pop convencional y que suponen la enésima mutación del indie más lírico.

Nacho Camino y General Invierno recuerdan a Mishima en su ejecución, en los vocales y en el fondo de sus canciones. Su trabajo da fe de ello y ejemplifica el buen momento por el que pasa el género en nuestro país.

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Referencias:

www.nachocamino.com

https://nuncahemossidomodernos.com/

https://nuncahemossidomodernos.bandcamp.com/

https://www.youtube.com/channel/UC788E1JZvGn4zoFH1HUSojA (Canal de Nacho Camino en You Tube).

 

 

 

 

POP CAAC 2017

 

Fecha: 3 de agosto de 2017.

Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), Sevilla.

Evento: POP CAAC. Programa doble: The Wedding Present/Nacho Camino.

Músicos:

Nacho Camino – Voz, teclados.

Rosa Rodríguez: Violín, teclados.

Fran Pedrosa: Guitarra, coros.

Jordi Gil: Guitarra.

Israel Diezma: Bajo.

Manuel Martínez: Batería, coros.

(Copiamos íntegramente la reseña que el periodista musical José Miguel Carrasco hizo del concierto del 3 de agosto en su página de Facebook Blogin inthewind)

Noche musical para recordar la que pasamos ayer en el CAAC. De lo que hicieron The Wedding Present ya tendréis cumplida cuenta mañana, cuando os enlace el artículo que he escrito sobre su concierto en “El Diario de Sevilla”, pero ahora os quiero hablar de la banda que abrió la noche, la de Nacho Camino.

Debo confesar que tenía algunas reservas en mi acercamiento al concierto de Nacho tras haberle visto en una ocasión anterior con un formato muy diferente al de anoche, que en un concierto veraniego al aire libre como éstos del ciclo Pop CAAC podía haber supuesto una autoinmolación… pero mis miedos quedaron aplastados, porque nada más comenzar me hicieron sentir como un estúpido carente de fe.

Allí estaban las inigualables paredes guitarreras de Jordi Gil y Fran Pedrosa, las preciosas melodías de Rosa Rodríguez y su violín, una base rítmica que vale su peso en oro, compuesta por un Isra Diezma que le había cambiado la guitarra a Fran por el bajo y la batería de Manuel Martínez y, sobre todo, la energía brutal y el carisma de Nacho Camino encandilando a un público que se entregaba cada vez más hasta acabar vuelto del revés. Quien crea que un bis es tan solo una cortés propina debería haber asistido al de anoche, que comenzó con Nacho, solo, sentado al piano; poco después se incorporó Rosa, su compañera en los escenarios, las aulas y la vida, para después ir entrando todos los demás músicos, que se unieron a la ceremonia para terminarla prácticamente arrojando las guitarras contra los amplificadores sobre la estela de la estrella que ya se iba apagando. No sabes, Luisa, cómo me acordé de ti… lo que hubieses disfrutado!

Explosivos, arrasadores, demoledores… adjetivos al uso, ya muy manidos, pero nunca mejor utilizados para este cantautor urbano poniendo al día su rock callejero de forma tan sorprendente. Le dan al hardcore y a la melodía porque les sale de la polla, porque toca, porque se lo pasan de puta madre… y porque saben hacerlo mejor que nadie en esta ciudad.

Nacho Camino, entre respetuoso y cachondo, volvió anoche en una de sus escasas apariciones escénicas, que deberían prodigarse mucho más que en estos conciertos anuales que ya casi se han hecho tradición cuando David Linde se pone pesado yendo tras él.

Era jueves, pero más de uno, entre este concierto y el de los Wedding Present de después, salió de la Cartuja convencido de que ya estábamos a sábado. Cuando la droga es dura, el calendario no cuenta. Y Nacho Camino es un dealer que suministra la que más alto te sube.

 

 

 

 

(Vídeos de José Manuel Rodríguez Madrid)

 

(Vídeo de Manuel Rodríguez)

Una trampa para pájaros (2017)

Nacho Camino

Una trampa para pájaros

1. La tierra quemada
2. Kalenda Maya
3. Membrana
4. Una trampa para pájaros
5. Dios estuvo aquí

Nacho Camino: voz, piano, coros.
Rosa Rodríguez: violines.
Fran Pedrosa: guitarras, palmas, bajo en “Dios estuvo aquí”.
Jordi Gil: batería, percusiones, palmas.

Coros en “Kalenda Maya”: Nacho Camino, Jordi Gil y Adolfo Langa.

Letra y Música: Nacho Camino, excepto “La tierra quemada” (Letra: N. Camino/Óscar Aguado: Música: N. Camino) y “Membrana” (Letra: Juan Manuel Romero. Música: N. Camino).

“Membrana” incluye dos samples de la B.S.O. de “Los santos inocentes”, de Antón García Abril.

“La tierra quemada” incluye fragmentos del poema “El viejo Bill Callahan”, del libro de Carso Waters (Óscar Aguado) “Traducción de los perros de Omaha” (Ediciones Canalla, 2014).

“Membrana” está compuesta a partir del poema nº 18 de “Desaparecer”, de Juan Manuel Romero (Pre-Textos, 2014).

Arreglos y programaciones: Nacho Camino.

Producido por Jordi Gil.

Grabado, mezclado y masterizado por Jordi Gil en Sputnik Grabaciones Estelares. Enero de 2017.

Asistentes de grabación: Israel Guerra y Enrique 3K Navarrete.

Diseño gráfico: Manuel Muñoz.